El Suicidio es una de las consecuencias más graves de no atender oportunamente los trastornos de salud mental.
La salud mental abarca tres áreas principales del bienestar; emocional, psicológico y social, que, al estar pasando por un trastorno de este ámbito, se hacen presentes cambios persistentes en estas áreas, que afectan a los pensamientos, el comportamiento y el estado de ánimo, causando malestar e incapacidad para funcionar en el día a día.
Sin embargo, hablar de salud mental y sus afecciones no es fácil, por lo tanto, se dificulta la búsqueda de ayuda, el suicidio es un problema de salud pública que está rodeado de mitos y tabúes.
Cada 10 de septiembre se conmemora el “Día Mundial de la Prevención del Suicidio”, fecha que busca crear conciencia y visibilizar un tema urgente: la importancia de cuidar la salud mental. El tabú y los estigmas que se generan alrededor de estas conversaciones, hacen que no sean un asunto sencillo de tratar, el cual genera miedo e incomodidad obstaculizando comprender del todo lo que atraviesa la persona afectada.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, se estima que cada 40 segundos una persona en el mundo se muere a causa de suicidio.