En las últimas semanas, un brote de enfermedades gastrointestinales ha llamado la atención de autoridades sanitarias y medios de comunicación. Este brote no es causado por un virus común, sino por una infección llamada ciclosporiasis, que ya supera los 20,000 casos entre confirmados y sospechosos y 2 muertes a causa de comorbilidades en los infectados. Las investigaciones estadounidenses sobre el origen del brote lo vincularon inicialmente al consumo de lechugas contaminadas de origen mexicano, sin embargo, diversos análisis descartaron la presencia del parásito en las muestras del alimento, por lo que el origen sigue siendo desconocido y en estudio.
¿Qué es la ciclosporiasis?
Es una infección intestinal causada por el parásito llamado Cyclospora cayetanensis que afecta exclusivamente a los seres humanos. El contagio ocurre al consumir alimentos o agua contaminados con este microorganismo, principalmente frutas y verduras frescas que no han sido adecuadamente lavadas y desinfectadas.
Síntomas de la ciclosporiasis
Los síntomas de la ciclosporiasis pueden confundirse con otras infecciones gastrointestinales, por lo que es importante prestar atención a su duración y evolución.
Entre las manifestaciones más comunes se encuentran:
- Diarrea acuosa explosiva y frecuente.
- Dolor o cólicos abdominales.
- Náuseas.
- Fatiga intensa.
- Disminución del apetito.
- Pérdida de peso.
- Distensión abdominal (Sensación de abdomen lleno y apretado).
- Fiebre leve, en algunos casos.
Una diferencia clave con otras infecciones estomacales pasajeras es la duración. Estos síntomas pueden durar desde días hasta varias semanas, incluso meses en algunos casos.
La ciclosporiasis y la salmonelosis pueden confundir con facilidad al huésped, ya que ambas son transmitidas al cuerpo humano mediante alimentos y causan síntomas similares. Haz clic aquí para conocer las señales de esta enfermedad causada por la bacteria Salmonella.
¿Cómo se transmite la ciclosporiasis?
La infección ocurre principalmente al consumir alimentos o agua contaminados con heces que contienen el parásito. Las frutas y verduras frescas que se consumen crudas, como lechugas, cilantro, albahaca o frutos rojos, pueden representar un riesgo si no fueron correctamente lavadas, desinfectadas o manipuladas durante su producción.
Es importante aclarar que la ciclosporiasis no suele transmitirse directamente de persona a persona, ya que el parásito necesita permanecer cierto tiempo en el ambiente antes de convertirse en una forma capaz de infectar a otro individuo. Esto significa que convivir con una persona enferma no representa, por sí solo, un riesgo importante de contagio, siempre que se mantengan adecuadas medidas de higiene.
Medidas de prevención
Aunque no siempre es posible eliminar por completo el riesgo de exposición, hay acciones que ayudan a disminuir la probabilidad de adquirir esta enfermedad:
- Lavar cuidadosamente frutas y verduras antes de consumirlas.
- Desinfectar los alimentos frescos siguiendo las recomendaciones del producto desinfectante.
- Consumir agua potable o embotellada, especialmente durante viajes.
- Lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar alimentos, después de ir al baño y antes de comer.
- Evitar consumir alimentos de procedencia desconocida o preparados en condiciones poco higiénicas.
- Si se viaja a zonas donde se han reportado brotes, procurar consumir alimentos bien cocidos y bebidas seguras.
¿Existe el riesgo de que el brote de ciclosporiasis llegue a México?
Hasta el momento, las autoridades sanitarias mexicanas no han declarado un brote de ciclosporiasis en el país. La Secretaría de Salud informó que se han identificado 33 casos en diferentes estados del país, los cuales continúan bajo seguimiento epidemiológico. De igual manera, notificó que se mantiene una vigilancia epidemiológica junto con instituciones nacionales e internacionales.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico consiste en una revisión de los síntomas manifestados en los últimos días, además de preguntas acerca de viajes realizados y alimentos y bebidas consumidos recientemente. Para confirmar la presencia de ciclosporiasis, se debe realizar un análisis de laboratorio en muestras de heces, en las cuales se buscará la evidencia de C. cayetanensis.
En algunos casos, la infección suele desaparecer por sí sola, usualmente cuando está presente en huéspedes en buen estado de salud. Sin embargo, en el tratamiento se suelen recetar antibióticos, recomendar medicamentos antidiarreicos e hidratación constante con agua, bebidas con electrolitos o, en casos más graves, líquidos intravenosos; si se cumple con él de manera correcta, los síntomas mejoran después de una o dos semanas.
¿Cuándo consultar al médico?
Acude a consulta ante el surgimiento de cualquiera de los síntomas mencionados, si presentas múltiples episodios de diarrea acuosa al día o incluso si la sintomatología reaparece o empeora después de completar el tratamiento prescrito. Es importante solicitar asistencia médica inmediata si existe presencia de signos de deshidratación grave como confusión, mareos, color de orina peculiar o menos orina de lo normal.
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